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viernes, 16 de diciembre de 2016

Ethereal memory


Es en días como hoy que me haces más falta. Es en horas como ésta, en las que todo está callado, en las que nada ocurre, en las que los pensamientos se van por las ramas, en las que me acuerdo de tu energía y me siento sola. Porque cuando estabas siempre había música en mi vida, siempre había sonrisas por simples gestos, siempre había unos oídos dispuestos a escucharme y unos ojos dispuestos a mirarme, aunque no supieran lo que estaban viendo ni entendieran lo que estaban escuchando, y los pensamientos permanecían enjaulados sin llegar a lugares donde pudieran hacerme daño. Cuando estabas, cada día era la oportunidad de descubrir algo nuevo, de aprender y de dar y recibir cariño incondicional.

martes, 13 de septiembre de 2016

El péptido ZIP, Blindspot y las pérdidas de memoria

Cada vez más, las series y el cine intentan introducir la ciencia en sus tramas, aunque en algunas ocasiones de una forma más acertada que en otras. Siendo científica y una gran amante de las series, he pensado que la mejor manera de vincular estos dos temas era indagar un poco en los temas científicos de la ficción. 

Recientemente he empezado a ver la serie Blindspot que comienza con la aparición de una joven dentro de una maleta en Times Square que lleva tatuado todo su cuerpo y no recuerda quién es ni qué le ha pasado, una "Jane Doe" en toda regla. Pronto descubren que esa pérdida de memoria no se debe a ningún trauma físico ni psicológico, sino a una droga que se encuentra en niveles elevadísimos en el cuerpo de la protagonista. 


Bien, pues, para mi sorpresa, esta droga existe y, al igual que en la serie, se llama ZIP (Z inhibitory peptide o péptido de inhibición Z), aunque obviamente no tiene la función que está atribuyéndosele en esta serie, como ocurre comúnmente en la ficción. Os explico cómo funciona:

martes, 20 de enero de 2015

Another January 20th

Era una fría mañana de invierno, diecisiete años atrás en el mismo día en el que estamos hoy. El sol apenas se había levantado tras las montañas, apenas brillaba el mar bajo su luz, pero un barco ya se aproximaba al puerto, un barco que, sin saberlo, cargaba la vida futura de muchas personas. Ese 20 de enero de 1998 fue el comienzo de todo lo que ahora es y el final del pequeño lapso de tiempo que hubo antes de ese día. Recuerdos fugaces quedan de esa mañana, sólo algunas prisas, el sol despuntando y el gélido viento golpeando fuertemente mientras bajábamos las escaleras que nos llevaban a una nueva vida. Esos momentos fueron el primer paso de todo lo que ahora mismo existe ante nosotros, de todo lo que ahora mismo no existiría si no nos hubiésemos embarcado en aquella aventura que parecía una locura; una locura de la que no era consciente en aquel momento. No hubiera pensado jamás todo lo que se ha ido construyendo alrededor de esa fecha, en este pequeño trozo de tierra al que puedo llamar hogar y que en un primer momento era extraño y sorprendente. En aquellos momentos nadie hubiera pensado que esa aventura se prolongaría durante tanto tiempo que se convertiría en toda una vida, nadie se hubiera imaginado todo lo que iba a venir, todo lo que hace que seamos ahora quien somos, todo en lo que íbamos a convertirnos a pesar de todo lo que estábamos dejando atrás. A veces echo en falta esas cosas que se quedaron al otro lado del mar, a veces me gustaría poder tenerlas más cerca, pero aquí tengo todo lo que necesito, todo lo que ese día del cual es hoy aniversario me ha dado y no puedo más que recordarlo con una sonrisa. Otro 20 de enero se suma a la lista.

sábado, 6 de octubre de 2012

Forgotten memories

Aquello había sido muy extraño. Lejos de casa, una noche de primavera. No recordaba más que nubes de humo y no lograba deshacerse de esa visión empañada por la humedad. Todo lo que había ocurrido pesaba ahora sobre su cabeza. Se sentía indefensa, débil bajo el constante acecho de su conciencia. No eran remordimientos lo que sentía, pero una voz interior seguía preguntándole qué había hecho. Su memoria le había jugado malas pasadas antes, pero esta vez se le antojaba que era todavía peor...
No creía que pudiera volver a recordar, sólo sabía que si lo hacía, el humo la envolvería de nuevo, las tinieblas estirarían de sus sentimientos con las dañinas garras de los recuerdos y todo, absolutamente todo lo que era ahora, se quebraría para dar lugar a la nada, a un montón de cenizas olvidadas y perdidas en el ancho mundo...


sábado, 19 de noviembre de 2011

Remember

Hoy he abierto esa cajita de los recuerdos llamada memoria. He rescatado todos aquellos que me hacen sonreír, pero que si les doy unas vueltas me hacen llegar lagrimillas hasta los ojos de esas que te los humedecen e intentas contener para no parecer una boba llorando sin motivo aparente.
Y es que últimamente todo me estaba sobrepasando y necesitaba abrir mi cajita y reordenarla, guardar en lo más profundo todo aquello que me hace sentir mal, o que no necesito para seguir adelante, o que necesitaría olvidar para poder avanzar, y para dejar en un lugar accesible todas esas remembranzas que hacen que se me ponga la piel de gallina, y que mis labios se curven en una sonrisa; para poder cogerlas y proyectarlas en mi cabeza cuando me apetezca.
Las palabras de un amigo escritas sobre el papel, o en su defecto sobre la pantalla de un ordenador, unas pocas fotos de veranos inolvidables, apuntes con caligrafías intraducibles en una agenda, unos dibujos sobre pedazos de papel raído, o no tan raído... todo vale.
Y os preguntaréis por qué me ha dado por repasar mi pasado hoy, y no os podré contestar, porque ni yo lo sé. Se ve que es lo malo de tener un rato libre, que te da por pensar, y rememorar, y después de eso, tu cerebro se desconecta de la realidad por completo y salta para seguir en ese mundo feliz de los recuerdos, y ya puedes decirle adiós a tu concentración, que va a estar viajando entre las nubes el resto del día...

domingo, 9 de octubre de 2011

Paradise


El olor del café recién hecho se mezclaba cada mañana con el dulce aroma de las flores del jardín. Embelesados, se miraban de reojo fingiendo observar el hermoso paraje que la vida les había regalado para vivir en él. Su hogar estaba en medio del paraíso, aislado del mundanal ruido de las ciudades, envuelto por una enorme masa verde productora de oxígeno, que los rodeaba de un delicioso aire puro que limpiaba sus pulmones, y situado frente a un espejo de agua cristalina donde el sol se reflejaba deslumbrante al atardecer. Ahí habían vivido su idilio, largas noches de caricias y besos frente a la chimenea, ahí era donde llevaban años viendo pasar las estaciones queriéndose detener en cada instante y parar el tiempo. Por esos prados rojizos habían jugueteado de niños, y se habían revolcado de jóvenes, dejándose llevar, entre carcajadas, por el amor.
Los pajarillos canturreaban al amanecer y al anochecer para mecerlos, para arrullarlos con su tierna melodía. De vez en cuando se dejaba ver alguna estrella fugaz, y los deseos siempre se cumplían. Era como un pequeño pedazo del cielo, que se hubiera precipitado sobre la tierra, y sobre el que, con el tiempo, fueron cayendo los ángeles, llenándolo aún más de vida.
Los recuerdos que llenaban las paredes de la casa, y los años que pesaban sobre ellas, debilitaban ya su estructura. Tras varias décadas de vida en su interior, el que en sus inicios fue un majestuoso palacete, tuvo que ser abandonado, dejado a su suerte, con el trágico destino del derrumbamiento y la sepultura de todos los preciados recuerdos de todos lo que allí habían vivido...

domingo, 2 de octubre de 2011

Friendship

Hoy todo ha vuelto a ser como antes, como antes de un pasado reciente que me parece lejano. Sí, flotaba una normalidad en el ambiente que reconfortaba.  Caras conocidas, conversaciones fluidas sobre cualquier tema... Un pequeño paréntesis en mi nueva vida, para recordarme que todos siguen perdidos en algún lugar del mundo, viviendo también su nueva vida, que no han desaparecido de la faz de la tierra. 
No quiero pensar en ello, no quiero pensar en la distancia, y menos con la triste melodía que suena en mi cabeza, porque las lágrimas se acercan a mis ojos pensando en la posibilidad de resbalar por mis mejillas. Porque todo ha sido tan extraño últimamente, ha sido tal el estado de confusión, y los he echado tanto en falta, que me faltan palabras para decirles lo importantes que son para mí y si bien no todos han estado aquí, no puedo más que agradecerles a todos y cada uno, estén donde estén, que me hayan enseñado la importancia de la amistad, porque solo ellos se han llevado mi confianza con ellos dejándome la suya de la mano...

Dedicado a quienes realmente me entienden, mis amigos.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Memory


Hay que asumir que la gente viene y va, que en este mundo de locos no puedes estancarte siempre en un mismo lugar, que debes avanzar y aprovechar tus oportunidades. Hay que saber acoger a los que vienen y aprender a comprenderlos pero siempre a sabiendas de que el mundo no deja de girar, y que algún día deberás decir adiós.  
Es posible que pasado el tiempo, lo único que te quede de muchos de esos individuos que cierto día conociste, sea su nombre apuntado en algún papel, y solo de los que te marcaron, guardes además su imagen en tu memoria. Luego están los amigos, los de verdad, los que compartieron su tiempo y depositaron en ti su confianza; de ellos te quedará todo, y  no necesitarás nada para mantenerlos en tus recuerdos, los tendrás siempre contigo, y podrás contar siempre con ellos a pesar de las distancias, no desaparecerá el cariño, y los extrañarás siempre.
Pronto será momento de despedirse, de besos, abrazos, de que caigan unas lágrimas, pero siempre teniendo el consuelo de que en algún giro inesperado de la vida, volveremos a vernos y compartiremos todos juntos esos recuerdos y nos reiremos de la vida, y de este mundo y sus caprichos.