domingo, 23 de noviembre de 2014

Words can't flow


Hay veces que la soledad ayuda, escuchar el silencio y palpar la ausencia de alguien a tu alrededor. Sentir un escalofrío recorriendo tu espalda sin temer en nada porque no hay nada más que tú, y notar como ese escalofrío se va apoderando poco a poco de tu cuerpo. Estar sólos, tú y tu subconsciente ordenando ideas, fantaseando, olvidando que el mundo real existe e imaginando que todo va más allá de lo que vemos.

No es que ya no escriba porque no tenga tiempo, no es que no escriba porque me falten medios, pero últimamente hay tantas cosas en mi cabeza que las palabras son incapaces de fluir y se acumulan como si de un atasco de coches se tratara. No es que no tenga proyectos, no es la falta de ideas, es más bien un colapso de ellas que les impiden moverse y ordenarse para conseguir un poco de coherencia y que pueda escribirlas. Y todo ello no lleva más que a revolverlas una y otra vez para intentar que tomen un rumbo definido y sólo consigo formar una sopa de letras que me llena de frustración por no poder expresar lo que quiero, por no poder plasmarlo en el papel, por no saber qué decir, qué palabras usar para decirlo. Y lo que digo no es todo lo que quisiera, ni lo que callo es todo lo que debería, pero estas son las únicas palabras que consiguen salir en este momento de mis pensamientos.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Summer is over

Where are all the summer nights? Where have they gone? Where was I when they were going away? Now everybody is leaving or is already far away, now they are taking their suitcases and starting a whole new life wherever they go. Now they are leaving me alone... Well, not absolutely alone, but I will have to live my life as I have been living it the last three years, getting used to be at home, alone with my books, with my notes, alone with knowledge and my mind, feeding on stories and dreaming about them, waiting for a whole new summer coming to me, and start all those magic days and nights, full of sun and moon, full of laugh and full of fun.


Summer is over. It sounds like the same song that sounds again and again, as every year, with the same tone and the same melody, spinning in our ears. But I am proud of having taken no time to lose, that I have enjoyed every single day, every single glimpse of sunlight, and all those memories will remain in my mind forever.

miércoles, 6 de agosto de 2014

One hundred

Ya van cien pedacitos de mi alma que quedan plasmados en palabras. Cien trocitos de ella en casi tres años y medio, desde aquel ocho de marzo del 2011 en el que escribía sobre lo efímero de los sueños y de lo realistas que podían llegar a ser (¡cómo pasa el tiempo!). Cien escritos sobre sueños, sobre pensamientos, sobre reflexiones. Cien opiniones, ideas y ocurrencias que han salido de mi cabeza, y recorrido mi cuerpo hasta salir por mis dedos para pulsar las teclas y que las letras se plasmaran una a una en la pantalla. Cien textos que luego, estés donde estés, más lejos o más cerca, han conseguido llegar a tus ojos y atravesar tus retinas para tener mayor o menor repercusión sobre ti. Esos cien textos quiero recordarlos siempre, porque a través de ellos he crecido, he madurado, me he hecho mayor y cada uno de ellos es especial. Mientras ellos evolucionaban, he pasado de tener diecisiete años, a tener veintiuno; de ser una estudiante de instituto, a estar a un año de graduarme en la universidad. No importa si han sido más o menos las personas que los hayan leído, no importa si han gustado o si no... Lo único que importa es que éste, mi pequeño rincón lleno de estrellas, ha sido mi gran compañero, mi paño de lágrimas, tanto de tristezas, como de alegrías, y sólo puedo dar las gracias por todos los que habéis acompañado durante todo este tiempo, durante estas cien publicaciones, y decir: