lunes, 11 de noviembre de 2013

Think, then talk

¿Por qué no piensas antes de hablar? ¿Por qué no te tragas tus palabras antes de soltarlas por esa boca? ¿No sabes el daño que pueden hacer? ¿Sola? Sí, quizás algún día esté sola, y quizás sea bueno, o quizás no, pero seguro que al menos estaré tranquila. 
Lo único que pedía era un poco de comprensión, un poco de tranquilidad para calmar mis nervios, porque me basta y sobra con lo mío, como para que encima añadas más cosas a la pila de desastres en la que se está convirtiendo mi vida. Lo que no entiendo es cómo, después de todos estos años, todavía me siguen afectando tus palabras, por qué todavía lloro cuando dices esas cosas que no quiero oír, y lo peor es que nunca lo oirás salir de mis labios porque no puedo mirarte a los ojos y decirte que me haces daño, y tengo que fingir una sonrisa cuando en realidad por dentro estoy inundada en lágrimas. 

¿Y ahora cómo sigo, si ya no tengo fuerzas? 

domingo, 27 de octubre de 2013

Don't understand

El problema es que algunos no nos entienden. No entienden que si nos refugiamos en nuestros múltiples mundos paralelos es porque el mundo real nos parece horrible, o porque ansiamos mundos que no pueden existir. No comprenden que si vivimos vidas ficticias y ajenas es porque las vidas reales no son felices para nadie, y menos en los tiempos que corren, y porque preferimos ver los sentimientos que sentirlos, al menos por ahora. No, no entienden que si hacemos de personajes virtuales nuestros mejores amigos es porque nos sentimos solos, porque los de carne y hueso están lejos o han dejado de compartir lo único que tenían en común con nosotros hace mucho tiempo, y se han alejado, y que, aunque con tus nuevos amigos solo exista una amistad unidireccional, muchas veces es más plena y sincera que cuando dos personas interaccionan. No alcanzan a ver que alguien intangible también puede estar ahí siempre y acompañarte a todos lados en tu mente y tu corazón, y estar ahí contigo para hacerte reír o consolar tus llantos, sin importar el momento. Y no lo entienden porque no quieren, porque en realidad lo que sienten es envidia, envidia porque podemos viajar a otros mundos, ampliar horizontes, aprender y conocer a otra gente con tan solo echar a volar nuestra imaginación, sin salir de nuestra casa, y ellos no. Y no es que estemos locos, es que tenemos otra forma de ver las cosas, una forma que solo entenderán cuando nos entiendan a nosotros.

miércoles, 9 de octubre de 2013

"Frankenstein" - Mary Shelley

Todos conocemos al doctor Frankenstein y las macabras acciones que llevó a cabo a lo largo de su vida. Mary Shelley nos presenta a un personaje al que su curiosidad y su entusiasmo por el aprendizaje y la ciencia, lo llevan a convertirse en un ser desgraciado.