miércoles, 15 de junio de 2011

Doubt and fail

Otra vez, mi oportunidad se aleja y esta vez con viaje indefinido, sin billete de vuelta.  La maldita indecisión me ha vuelto a hacer fracasar; y no quiero rendirme, pero es que, cada vez que me lo propongo, las dudas me asaltan y me hacen retroceder, por el miedo a perder lo que ya tengo ganado. Varias noches he soñado con atrapar ese sueño, pero cada vez que extiendo la mano para asirlo, se vuelve polvo y desaparece frente a mí y, aunque al despertar me haya parecido real, solo quedan un cúmulo de imágenes en mi memoria, que se pasean en mis pensamientos durante unos días, hasta que se esfuman.
Pero dejando aparte los sueños que, al fin y al cabo, siempre se quedan en algo efímero e inalcanzable, en el mundo real las oportunidades se acaban, y no puedo permitirme perder ninguna más. Sólo necesito que, en el momento oportuno, algo me avise de que debo actuar, y que alguna fuerza me dé el empujón necesario para hacerlo, un poco de valor para perder el miedo a las batallas con que me encuentre, decisión, y aprender a dejarme llevar por los impulsos, dejar de ser tan racional...
Lo mejor será que empiece de nuevo, desde cero, olvidar, hacer como si nada de todo esto hubiera pasado y coger el próximo tren. Quién sabe si en ése encuentre lo que estoy buscando, o mejor, descubra lo que tengo que buscar. Necesito un mapa para encontrarte, o cada vez estaré más perdida...

domingo, 12 de junio de 2011

The end in the beginning

Ahora empiezo una nueva etapa de mi vida, que muchos califican como "la más importante, porque empieza tu verdadero contacto con el mundo". Da miedo que te lo pinten así, que te digan que ya eres responsable de tus decisiones, que mamá y papá ya no estarán ahí si cometes algún error porque ya eres "mayor de edad", que todo lo que digas o hagas puede ser utilizado en tu contra, porque como te dicen muchos "Ya puedes ir a la cárcel". Pero en verdad, ¿qué diferencia hay? yo me sigo sintiendo igual, y en respuesta a la pregunta graciosilla de muchos, aún no me han salido arrugas, físicamente soy la misma- aún no he dejado de reconocerme en el espejo- y por dentro no he notado ningún cambio. Sí, es cierto que hay cambios en tu entorno al soplar las dieciocho velas, pero no creo que todo sea como lo pintan, ¡el mundo no puede ser tan cruel! La primera recompensa con la que me encuentro, es este verano que ahora empieza, que se presenta largo y lleno de actividad (al menos más que la tenida durante este último curso). Despreocupación y abandono de las obligaciones (hasta un cierto punto) durante los próximos tres meses y medio, eso es lo único que pido. Claro, y tener plaza para mi carrera :) 
¡Gracias a todo el que me ha aguantado durante estos dieciocho, o parte de ellos!

domingo, 5 de junio de 2011

Through a thousand walls

Conforme avanzo veo como las puertas se van abriendo ante mí y es verdad que algunas han sido más difíciles de abrir, que no he encontrado la llave tan rápido como hubiese querido, pero al final, de una u otra forma, con un poco de ingenio, he conseguido desbloquear el obstáculo y superarlo, como si de piezas de puzzle se tratara. 
Después de todos estos meses, ahora solo quedan siete puertas por abrir, y tengo tres días para hacerlo. Intentaré que todas se abran sin causarles ningún daño, pero está claro que si alguna se rompe, no me sentiré mal, porque habré hecho todo lo posible para elegir la llave adecuada. 
En toda pared hay una puerta y toda puerta tiene una llave y si te lo propones encontrarás la salida; y, aunque existan, las llaves maestras solo son para privilegiados y el resto de los mortales debemos conformarnos con nuestra inteligencia para decidir y decidir lo correcto, para conseguir atravesar miles de muros.