domingo, 26 de febrero de 2017

La La Land (2016)

¡Noche de Oscars! ¡Qué emoción! Como siempre, llega este día y no he visto casi ninguna de las películas nominadas, pero aún así la ilusión sigue siendo la misma. La cita con un montón de actores y actrices maravillosos que se ponen guapísimos y elegantísimos es para mí desde hace unos años un evento imprescindible. ¿Que tienes que madrugar al día siguiente y caminar arrastrándote por los rincones durante todo el día? ¡Merece la pena!

Muchas son las películas que tienen nominaciones este año, como siempre, pero ha habido una que se ha desmarcado por encima de todas las demás con, nada más y nada menos que 14 nominaciones y un montón de otros premios a sus espaldas: La La Land. Hace un mes tuve el placer de ir a ver esta película y me quedé enamorada. Yo no soy ninguna experta en cine, eso que vaya por delante; me gusta disfrutarlo y el género musical y el género romántico son de mis favoritos (quizás de ahí que me gustara tantísimo la película), pero debemos reconocer que La La Land tiene mucho mérito.

Título original: La La Land
Duración: 127 minutos
Dirección: Damien Chazelle
GuiónDamien Chazelle 
Música: Justin Hurwitz
Fotografía: Linus Sandgren
RepartoEmma Stone, Ryan Gosling, John Legend, Rosemarie DeWitt, J.K. Simmons, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Jason Fuchs, Callie Hernandez, Trevor Lissauer, Phillip E. Walker, Hemky Madera, Kaye L. Morris

Desde mi adolescencia las películas musicales (y los musicales en mis años de corista en el instituto) han sido algo importante en mi vida: Grease, Mamma Mia!, Hairspray, Moulin Rouge... son películas que me gustaron muchísimo y que disfruté como pocas, pero con La La Land había algo más, ya tenía ganas de verla antes de que llegara a los cines y es que si juntamos el jazz con Emma Stone, Ryan Gosling, la cosa no podía salir mal.


La película trata el tema de los sueños y habla de lo difícil que es conseguirlos, de los sacrificios que a veces tienes que hacer para poder alcanzarlos, y debo decir que en ese sentido es muy inspiradora, pero es que además tiene una música de ensueño y el vestuario y la escenografía están tan bien planeados que no pude dejar de mirar la pantalla desde el minuto uno en el que un atasco se convierte en un número musical épico (que saliera la cara guapa de Ryan Gosling también ayudaba, para que vamos a negarlo). Pocas veces me ocurre que me pase toda una película sonriendo y sin mirar ni una vez el reloj, y La La Land lo consiguió; para mí fueron dos horas de completa evasión en una sala de cine que estaba tan llena como nunca había visto.


Algunas malas lenguas personas me han dicho que la historia no es interesante, que es un romance más, y también que tiene escenas absurdas, por ejemplo la escena en la que vuelan en el observatorio, que a mí me parece la metáfora más bonita de cómo se pueden sentir dos personas enamoradas, y yo no puedo estar más en desacuerdo con ellos. Los musicales tienen ese algo que te atrapa y no te suelta hasta que acaban, y no es sólo la música, que en este caso es maravillosa: tienen un encanto propio y ya pueden contar la misma historia que otra película que siempre serán especiales, porque en los musicales todo es posible, en los musicales puede existir la magia. Además, en este caso tenemos que sumar la química entre Emma Stone y Ryan Gosling, que es increíble: la relación de sus personajes se basa en el típico pique que se convierte en amor, y su evolución es a la vez preciosa y dolorosa. Y aquí me gustaría hablar brevemente del final de la película, así que si no la habéis visto, os recomiendo que no sigáis leyendo. Recorremos las estaciones con ellos en dos horas, conociéndolos, enamorándonos de la relación que tienen Mia y Sebastian, y al final nos rompen el corazón en trocitos con un epílogo que en realidad me parece lo más acertado de la película por su realismo y porque no deja a la imaginación lo que pudo haber sido, sino que te permite disfrutarlo aunque luego te sea arrebatado. Aunque te quedas destrozado, sabes que es la verdad, que muchas veces no se puede tener todo en la vida y que cumplir un sueño implica perder cosas que son valiosas, y lo mejor es que todo esto te lo muestran sin palabras, con simples imágenes y música, lo cual me parece digno de admiración. Cierto es que salí del cine con una sensación de tristeza, pero La La Land plantea una situación propia de la vida y con la que podemos empatizar. Para mí, una película totalmente recomendable si eres de los que persigues un sueño.


"Here’s to the ones who dream, 
as crazy as they may seem, 
here’s to the hearts that break, 
here’s to the mess we make."

¿Se llevará La La Land todos los Oscar? ¿O dejará alguno para la competencia?

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